Hola a todos,
últimamente, por motivos de trabajo (y que no falte), estoy recalando con bastante frecuencia en Sevilla; la verdad es que era una ciudad que tenía bastante abandonada y, por qué no decirlo, infravalorada por estereotipos y otros prejuicios; pues el caso, es que desde que la estoy pateando, le estoy cogiendo bastante cariño.
El otro día decidí pasear por la calle Sierpes, y al inicio del recorrido, descubrí dos negocios de venta de pasteles, dulces y pastas.... iguales?
- uno de ellos es tradicional, cuenta con un gran mostrador, detrás del cual se ubican los dependientes y el género... dulces tradicionales, caramelos, algunos con formas de nazarenos; se puede tomar un café.
Una garantía para llevar un buen recuerdo para los desayunos de tu familia. Negocio de toda la vida, y ya se sabe, sólo hay uno que llega primero.
- el segundo es moderno, muy iluminado, los dependientes están paseando por el local, asesorando y explicando a los clientes cómo elegir su surtido de pastas de desayuno, que se tiene que servir él mismo. Además el producto es totalmente diferente; sabores mucho más mezclados y originales, con un toque internacional y cosmopolita.
Para mi gusto, es un ejemplo sencillo y muy bueno de diferentes maneras de entender un negocio; en un mismo tablero, dos jugadores con diferentes reglas. Probablemente, a los dos les va razonablemente bien.
Antes de emprender cualquier proyecto:
- a qué queremos jugar: cuál es nuestro tablero, quién queremos que nos compre y por qué?
- qué otros jugadores hay en el mercado: es complicado derrotar a Golliat con sus mismas armas, pero siempre se pude tener a mano una honda... la innovación!
- cómo nos vamos a diferenciar: qué productos y procesos vamos a innovar.
Si te encuentras en la calle Sierpes, ten claro que uno tiene que ser el primero, y que otro tiene que ser el original... y cuídate de no quedarte en medio, o no?, o, vosotros qué pensáis?
Conocéis otros ejemplos de modelos de negocio radicalmente distinto en el mismo sector? me gustaría oírlos!
Saludos,
Pepe Moral Moreno







